miércoles, 20 de septiembre de 2017

V. -- ESCUELA DE TAI CHI MANO AZUL. FINAL A PLENO PALO...

Cuando las sombras se comenzaban a hacer mas largas,  el Maestro,  Sergio Logiurato,
llamo a un Ejercicio, pleno de movimientos y belleza.








Gran ejercicio para la columna, aconsejo Logiurato,  insto a hacerlo en cualquier lugar: la plaza, el patio, etc.




IV. -- ESCUELA DE TAI CHI MANO AZUL Y EL ENCUENTRO CON EL BARRO

Las primeras piezas en el proceso de secado y la antesala del horneado en las Brasas.





 A partir de estas imagenes se puede advertir que las piezas estan pintadas, pincel y golpecito para que penetre, el avance del secado es: estaban oreandose en las mesas de trabajo y ahora ya estan
al alcance del calor del fuego...



III. -- ESCUELA DE TAI CHI MANO AZUL Y EL ENCUENTRO CON EL BARRO

En pleno trabajo, concentrados, incluyo la practica del desapego (hacer y deshacer una pieza).






 Se trabajo con Arcilla de distinta parte del Pais.
Muy importante es amasar para tratar de evitar
el 'aire', que puede ser una de las causas
por las que se quiebren en el proceso de secado y coccion.  Tambien ayudados por hojas de
Tuna (se parten) en agua para ir mojando y trabajando la pieza.

II. -- ESCUELA DE TAI CHI MANO AZUL Y EL ENCUENTRO CON EL BARRO

Las imagenes a tener en cuenta para el trabajo con el barro, utencillos, amuletos
o las imagenes que vengan a uno. Todo Precolombino.





 Previa de mates y algunas piezas ya horneadas
para tener en cuenta.




martes, 19 de septiembre de 2017

I. -- ESCUELA DE TAI CHI MANO AZUL Y EL ENCUENTRO CON EL BARRO

Fue en Colonia Urquiza, La Plata, desde la mañana, con la presencia de su Director Sergio Logiurato,
que dio comienza al encuentro brindando los conceptos que nos debian guiar a lo largo de la jornada:
encontrarnos con el fuego, fuente de la preparacion ancestral de los alimentos, utensillos, etc.,
con la guia en el amasado, las piezas y el super guiso en ollaza, vegetariano absoluto, de la Jose
(Josefa) Ramirez.





El fuego y los preparativos.


NEUTRALES NI AHI...

Caso Maldonado: Macri lamentó

 que "los testigos le mienten

 a los jueces"

Sin dar nombres propios, el Presidente se refirió así a los mapuches
 que declararon ante Otranto; preocupación oficial tras la falta de
 resultados concretos de la investigacion.

El jefe del Estado habló en el Centro Cultural Kirchner (CCK) ante todos los ministros, secretarios y subsecretarios de Estado, además de cientos de funcionarios.
Según confiaron a LA NACION funcionarios que participaron del encuentro, "el Presidente está muy preocupado por la tendencia cada vez más frecuente de aportar testimonios falsos y cree que la figura del testigo está cada vez más desdibujada en el derecho penal".
"En todo sentido falta la verdad, tanto en la industria del juicio laboral, como en la economía y en el Estado, que durante muchos años mintió", dijo un allegado directo a Macri, al resumir las reflexiones que hizo el Presidente en el CCK.
El Presidente destacó que hay que elevar algunos valores como la "educación" y la "verdad" y dijo que en la Argentina ya no se puede "ir con el engaño" o "engañar a la gente". Y entonces criticó la nueva cultura de "engañar o mentirle a un juez".
Durante el encuentro hablaron además el jefe del Gabinete, Marcos Peña, y los vicejefes Gustavo Lopetegui y Mario Quintana. Entre los presentes, se destacaron la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el vicejefe porteño, Diego Santilli, además de casi todos los ministros del gabinete nacional.
"El Presidente se refirió así, aunque sin nombrarlos, a los testimonios dudosos de los militantes mapuches Matías Santana y de Soraya Guitart, que ante el juez federal Guido Otranto no dijeron toda la verdad", dijo a LA NACION una fuente interiorizada del caso Maldonado en la Casa Rosada.
Para el Gobierno, es preocupante la falta de elementos para construir una pista firme por la desaparición de Santiago Maldonado. Todas las hipótesis sucesivas se fueron desmoronando.
Hace tres semanas, el Gobierno consideraba muy firme la pista del puestero Evaristo Jones, que dijo haber acuchillado a un joven encapuchado de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM). Pero las pruebas de ADN dieron negativo y se descartó esa línea de investigación.
Luego, surgió el testimonio de Santana, que aseguró que Maldonado había sido capturado por la Gendarmería en un móvil y que él lo había visto con binoculares, que luego no aparecieron. Las pruebas de ADN descartaron también que Maldonado hubiera sido subido a esos vehículos.
Luego apareció la pista del río Chubut, donde un gendarme aseguró haber tirado una piedra a un mapuche, pero que todos los manifestantes cruzaron el río. Además, fue desmentido por otros gendarmes, que relataron otra versión diferente.
Por último, el juez Otranto hizo ayer un rastrillaje por todo el campo de Pu Lof pero no se encontraron rastros del cuerpo de Maldonado. Ahora, el Gobierno se maneja con la hipótesis de que todo el territorio allanado fue modificado y hubo adulteración de pruebas, desmalezamientos, tala de árboles y se alteró el escenario.

DESPIDOS, LA REALIDAD INCONTRASTABLE... HOY ADIDAS




Más de cien despidos en Adidas
En la calle por la importación de zapatillas de China
El intendente de Esteban Echeverría, donde está ubicada la planta, confirmó que la empresa despidió ayer a 112 trabajadores y que aún están negociando el futuro de otros 300 puestos en el Ministerio de Trabajo. "Si no se toman medidas frente a la importación de zapatillas, la planta no tiene futuro", criticó Fernando Gray.

La empresa Extreme Gear, que fabrica las zapatillas Adidas, despidió ayer a 112 trabajadores por la caída de la producción debido a la apertura indiscriminada de calzado importando que inundó el mercado interno de zapatillas made in China. Según el intendente de Esteban Echeverría, distrito donde está ubicada la fábrica, el panorama “es preocupante” y todavía se desconoce el destino de otros 300 puestos de trabajo que están siendo negociados en el Ministerio de Trabajo.
“Han abierto la importación de zapatillas de China y obviamente nosotros no podemos competir. En China las zapatillas son más baratas que las argentinas porque el costo laboral y las condiciones laborales son otras. Un trabajador de China o Vietnam gana 80 dólares y uno argentino, unos 800 dólares y también podemos decir que no alcanza para vivir”, dijo el intendente Fernando Gray, en declaraciones a Radio 10.











Según informó Gray, la fábrica llegó a tener 480 trabajadores. Pero con los despidos de los últimos meses, la dotación de operarios había disminuido a 400. Los recientes 112 despidos redujeron aún más las fuentes de trabajo, y todavía no se sabe qué pasará con el resto de los trabajadores. “Hace un par de años los dueños de Adidas había comprado unos terrenos muy grandes porque pretendían concentrar más producción en nuestro distrito pero, honestamente, ahora les resulta imposible competir. No pueden competir bajo ningún punto de vista con una zapatilla que viene de Asia”, remarcó el intendente.Para Gray, si no se toman medidas frente a la importación de zapatillas la planta “no tiene futuro”.
Además de la preocupación por el destino de la planta de zapatillas, el intendente se mostró preocupado por el panorama general de desempleo que afecta su distrito. “Tenemos serios problemas con la empresa Cresta Roja, donde hay 800 personas que no han sido reincorporadas. El presidente Macri vino dos veces, una de esas para vetar a la Ley Antidespidos justo en un lugar donde se habían despedido 800 trabajadores”, se lamentó Gray, quien también se mostró preocupado por los rumores de cierre sobre la planta que tiene el Correo Argentino en ese municipio.
“Hay rumores de que después de las elecciones podría cerrar la planta del Correo y nos preocupa mucho. El panorama está muy complicado más que nada porque no hay empleo”, sostuvo el intendente.

sábado, 9 de septiembre de 2017

DE PIE...!!! PINTITA. IGUAL TE LO VA A CONTAR TU PAPA...

Fernando Gago / #Madurez #Lesiones #Familia #Sueños #Autoexigencia
“Estuve dos meses pensando que me retiraba del fútbol”
El volante de Boca reflexiona sobre su pasado reciente y cuenta que pensó en abandonar todo tras su última lesión, que nunca volvió a ver la final del mundo y que se reprocha no haber disfrutado lo suficiente de su carrera.
Imagen: Carlos Sarraf
El estadio de básquet de Boca está casi en penumbras y, en un rinconcito
perdido de la platea, Fernando Gago, a los 31 años, habla con la tranquilidad
 de saberse íntimo, sin la lupa de observadores ajenos, oportunistas de
 selfie o periodistas de ocasión. En la hora de charla a solas con Enganche,
 lo único que miente es su rostro baby face por el que parece no haber
 envejecido, pero que en realidad oculta a un hombre maduro, al que
algunas experiencias de la cancha y de la vida lo marcaron a fuego.
 Este exquisito volante parece haber vivido diez años en tan sólo un par
de meses, desde septiembre del 2015 a abril del 2016, cuando se rompió
el tendón de Aquiles dos veces, ambas frente a River. Fernando juntó los
 pedazos de alma que dejó regados en cada una de las lesiones y, aún a
 punto de largar todo, se reconstruyó en base a su exigencia. A continuación,
la crónica de un inconformista que aprendió a disfrutar. Su sinceridad,
claro, es todo un placer.
-¿Cómo es redescubrirte como jugador después de dos lesiones graves
 y de todo lo que te paso?
-Es difícil, porque todo ese proceso de la lesión me fue cambiando y me fui
dando cuenta de muchas cosas. Cosas que eran menores y se volvieron
 importantes y detalles mínimos, que antes no los miraba porque estaba
un poco cegado por la profesión, y tal vez hoy sí los veo. También me
 encuentro mejor en la madurez, porque ya tengo más de 30 años y porque
 fui aprendiendo a vivir. Fui padre. Crecí. Y todo te va ordenando. Siempre
 digo que el jugador tiene que acomodarse afuera para dar lo mejor adentro
 Alguien desordenado no puede ofrecer lo mejor de sí mismo.
-Además, es un camino largo el llegar a ser futbolista...
-Seguro. Es que la gente no se da cuenta de todo lo que se hace antes de
llegar a Primera. Yo arranqué a los 4 años en el baby y después tuve años
 de viajes y viajes en colectivo, de una hora, una hora y media, dos horas...
 Y no lo hacía, tal vez como se piensa hoy, por un negocio, en el que las
 familias quieren que el pibe tenga un contrato a los 6 años. El error del
 fútbol es pensar antes en el negocio que en el propio fútbol, que encima a
la larga se vuelve un buen negocio igual. Y, más allá de llegar, el tema
siempre es mantenerse, porque hay un montón de futbolistas que tienen
 un par de partidos buenos y después no saben aprovechar eso.
 Hoy miro hacia mi infancia y veo los valores que recibí y los pongo en
 el lugar correcto. El cómo llegás es tan importante como lograrlo.
-Marcelo Bielsa dice que el fútbol se parece cada día menos al 
aficionado y cada vez más al negocio...
-Y no solamente el fútbol, también la sociedad. Vivimos en un país
complicado y muy futbolero. A veces parece que si un equipo no gana es
 la muerte y creo que eso debería cambiar. Son situaciones que están
 instaladas y que nos quitan disfrute. Obviamente que para todos es un
 trabajo, pero a veces hay que tratar de que no valga todo lo mismo.
 Pasa con los más chicos, a los que ni un padre, ni una madre, ni nadie
 debiera ponerles la presión de ganar un partido, ni decirles nada si no lo
 consiguen. Eso es lo que más bronca me da, porque hacen que los chicos
pierdan el deseo de soñar con jugar a la pelota.
Los terminan complicando.

prensa CABJ


-¿Existe el “se juega como se vive”?
-Sí, porque si vos tenés una vida ordenada, eso te ayuda mucho a la
hora de entrar a la cancha. Todo repercute, más sabiendo el grado de
 exposición que tiene un futbolista hoy en día.
-¿Viste muchos cracks que se quedaron en el camino por no
 tener una vida ordenada?
-Montones. Vi muchos. En inferiores y también en Primera. Jugadores
 profesionales que uno imaginaba que iban a tener otro desarrollo, pero
 que, al final, terminan impulsando una carrera con ráfagas de seis meses
 o un par de partidos buenos.
-¿Cuánto te distrae todo lo que rodea al fútbol?
-Es que el fútbol te pone en el lugar de ser el sostén de tu familia a los
 20 años y no es fácil. Es un poco injusto y, aunque el sueño de la gran
 mayoría de los jugadores sea ayudar a la mamá y al papá, es complicado
 que un pibe de 20 años que recién empieza esté ganando más que el
 padre o que la madre. Son situaciones muy difíciles de
 manejar para la cabeza.
-¿En qué momento te sentiste realizado como futbolista?
-Obviamente que el debut fue importante, porque lo vieron mi mamá y
mi papá y fue un sueño cumplido. Pero el momento con el que más
me quedo, por toda una situación que me tocó vivir, fue haber salido
 campeón en el primer campeonato con Boca. Tengo el recuerdo de
 la última foto con mi papá (falleció en el 2006) en ese momento.
 Es algo que me va a quedar para siempre.
-Esos son los lugares en los que el fútbol se convierte en mucho
más que un juego...
-Seguro. Yo tuve la suerte de que mi viejo no me presionó para que
 fuera futbolista. Es más, cuando se me ocurrió que quería dejar el
colegio para seguir con el fútbol, mi viejo me dijo que no. Ahí me marcó
 el camino sobre a dónde tenía que ir. Uno a los 14 años no sabe nada y
quiere tomar esas decisiones. Hoy me veo a la distancia y estoy convencido
de que el estudio es más importante que jugar al fútbol. Son valores que te
quedan para siempre y por eso pude disfrutar de mi camino hacia la Primera.
 Después fui consiguiendo algunas cosas que quería, como comprarle
 la primera casa a mis viejos sin siquiera yo tener auto.
 Le doy mucho valor a todo aquello.
-¿Y si hoy viene tu hijo y te dice que quiere dejar el
 colegio por el fútbol?
-Tiene que estudiar. Sí o sí. No hay negociación posible. Que sea lo
que quiera, pero que estudie. Si quiere ser jugador de fútbol o si se le da
por jugar al tenis, porque la ve a la madre, fenómeno, pero la escuela
 no se negocia. Tengo un estilo de vida y una manera de pensar
que quiero transmitirle a mis hijos.
-¿Ser padre te cambió mucho?
-Sí, muchísimo. Empecé a darle más valor al mínimo detalle.
 Por ahí antes perdía un partido y no quería hablar con nadie. Hoy, viene
el nene y, aunque haya perdido, me dice “hola, papi” y cambia todo,
 se termina ahí. Me agarró en una edad buena y fue ahí que entendí
 el significado de muchas cosas, como una sonrisa, un saludo o un gesto.
Ser padre me hizo muy bien.
-¿Sufriste mucho con la última lesión?
-Fue terrible. Mi peor momento como profesional.
-¿A qué nivel?
-A nivel de dejar todo.
-¿Estaba la decisión tomada?
-No, tomada definitivamente no, porque lo hubiera dejado al instante,
pero estuvo pensada. Muy pensada. Estuve dos meses pensando que
 me retiraba del fútbol. En mi interior, diría, en algún momento estaba
 tomada la decisión.
-¿Por qué tema pasaba esa decisión?
-Era difícil encarar otra vez una recuperación, volver a entrenarme,
 a rehabilitarme, a estar pendiente 24 horas del tendón. El hielo, el gimnasio,
 todo. La verdad es que me agarró a los 30 años, con carrera por delante,
 pero con otra realidad. Pensaba en volver a caminar y en el día de
mañana poder jugar a la pelota con mi hijo o poder andar en bicicleta
 con él. Son muchas cosas que pasaron por mi cabeza en ese momento
y que me hicieron pensar en dejar el fútbol.
-¿Lloraste por la lesión?
-Sí, mucho. Lloré mucho por esos días. Venía bien, me sentía bien, estaba
pleno y me pasa lo que me pasa. Es un golpe para la cabeza que te
mueve todo.
-El gran nivel desde tu vuelta, ¿está relacionado con que sufriste
 demasiado para poder regresar a la cancha?
-Nunca lo pensé así. Creo que cuando me enfoqué en volver, siempre
 tuve en mente el darle un ejemplo a mis hijos. Eso y un intento por
superarme. Me decía a mí mismo que algo así no me podía sacar de
la cancha. Quería volver a jugar un partido. Uno, eh, porque tal vez
 pisaba el pasto y no me sentía cómodo y a otra cosa. Volví preparado
 para dar un paso al costado si no estaba a la altura, porque soy así
 de autoexigente desde los 18 años. Es más, en los primeros partidos
 que jugué en la Reserva no me sentí del todo bien. Me faltaba ritmo
 y tenía miedo. Hoy miro las imágenes y me doy cuenta que no estaba
 suelto. Pero pude imponerme y para mí fue como cerrar el círculo
de mi capítulo más negativo. Fue fuerte, pero así saqué adelante lo
 que me había pasado.
-¿El calvario de la lesión agrandó tu disfrute actual?
-Sí. En cada cosa. Todo el día. Me cambió muchísimo. Me cambió en los
 partidos, en los entrenamientos y en el día a día. Obviamente que sigo
con la obsesión de ganar, que la tengo desde que arranqué en esto,
 pero hoy disfruto más. Mucho más.
-¿Una lesión así, con todo lo que contás, te hace pensar más en el 
día a día o todavía te permitís el largo plazo?
-No, para adelante no veo nada. Siempre miré para adelante, porque
es lógico en la carrera de un futbolista. Pero ahora dejé de hacerlo.
No miro más para adelante. No pienso en el año que viene ni en lo
que vendrá. Trato de vivir el día a día, de disfrutar cada minuto, cada partido.
-¿Cómo manejás el tema de la exposición?
-Es una de las cosas que se me critica. Soy muy reservado, muy tímido.
Trato de hacer lo que siento, aunque a veces quede mal. Si salgo con mi
hijo, salgo con mi hijo. Obviamente que es entendible que la gente te
pida una foto y está bien, pero la prioridad la tiene mi familia. Me ha pasado
de sentirme incómodo en muchas situaciones, porque no sé cómo
reaccionar. No me gusta la exposición. Es normal en mi trabajo,
 pero no va con mi forma de ser.
-Lisandro López contaba hace poco que le resultaba difícil lidiar
 con la gente que le decía “te amo”, porque no se explicaba cómo 
alguien podía amar al tipo que hace un gol y que eso no le parecía lógico...
-Es que a mí me va a resultar raro siempre, porque tal vez uno está
comiendo con la familia o resolviendo algo importante o simplemente
te agarra en un mal día y tenés que estar con una sonrisa igual para que
 no digan que sos antipático. Y no creo que toda la gente ande con una
sonrisa todo el día. Entiendo que estamos expuestos y trato de lidiar con
 eso, pero trato de evitar todo lo que trae la exposición. No soy de hacer
 amigos nuevos. Tengo a los de toda la vida y no los cambio por nada.



-¿Ser jugador te obliga a tener un personaje armado para responder
 o para la vida pública?
-Yo lo evito completamente. Soy así y si te gusta bien y si no te gusta,
 a otra cosa. Entiendo este mundo y entiendo el juego, pero hay cosas
que no me gustan y me manejo igual para lo bueno o para lo malo.
-¿Qué te emociona del fútbol todavía?
-A mí me gusta el juego, jugar al fútbol, jugar a la pelota. Eso lo sigo
 viviendo como lo más lindo de todo. Si hice un partido bueno, me encanta
ver qué hice para que ese partido sea bueno.
-¿Volvés a mirar tus partidos?
-Sí, dos veces, por lo menos. Miro el personal y también el grupal. Hay
veces que no me puedo dormir después de los partidos y ya lo veo ahí.
Si esa noche estoy cansado, lo hago al otro día, que en general
 lo tenemos libre.
-¿Hay algún partido que no hayas vuelto a ver?
-Sí, la final del mundo con la selección.
-¿Nunca la vas a volver a ver?
-Jamás. Fue un momento que sufrimos muchísimo. La gente y los jugadores.
Ver ese vestuario ese día, como estaba, es algo que me va a quedar en la
 cabeza para siempre. Estuvimos ahí de hacer historia. Muy cerca.
Hay que darle valor a haber llegado a esa final, también. Pero la bronca
va a quedar siempre. Es una espina clavada.
-Viste ese vestuario y conocés a los muchachos. ¿Qué te pasa cuando 
ves a alguien decir que no les importa, que les da lo mismo?
-Del fútbol se vive demasiado, pero se sabe poco. No tienen ni idea lo
 que sentimos al perder un partido importante. No tengas duda que los que
más sufren son los jugadores.
-¿Cómo te llevás con el grado de maldad de algunas críticas en
 el periodismo de hoy?
-No me llevo, porque no miro nada. Nada. La que sufre es mi mamá,
 que escucha todo y le duele.
-¿Qué pensás que vas a hacer después de que dejes de ser
 jugador profesional?
-Jugar con amigos, no creo. No creo que el tendón me deje jugar al baby y
 mis amigos juegan ahí, al fútbol de salón. Me van a mandar al arco (se ríe).
 Voy a seguir ligado al fútbol. Me gusta el lugar de entrenador, pero me
 llama la atención mucho el lugar de mánager. Creo que hay que
 profesionalizar esas áreas del deporte. Me voy a tomar el tiempo para
aprender y ahí veré. No puedo pensar que por el lugar que ocupo ya estoy
capacitado para una posición así.
-¿Te va a costar?
-No, yo lo tengo claro hace muchos años que esto se termina. El celular
no va a sonar más y van a estar los mismos de siempre. Hace un año lo
venía pensando, como te dije antes. Lo único, para ver qué haré,
me tendré que formar, sí o sí.
-¿Y hacés algo hoy por eso?
-Sí. Me encanta leer a diferentes entrenadores, ver entrenamientos y ver
 partidos. Pero no solamente en el fútbol. Me encanta ver la planificación
de las empresas, por ejemplo. Si un amigo tiene una empresa, le pido que
 me deje aprender de eso, que me cuente cómo la maneja. Son cosas que
me hacen crecer. Tal vez termine comiendo asado en mi casa, eh, pero creo
que toda formación es necesaria.
-Se te ve maduro. ¿Qué le diría el Fernando Gago de hoy a aquel de 
18 años que debutaba en la Primera de Boca?
-¿Por qué no disfrutaste? Eso le diría. ¿Por qué no disfrutaste de las
simples cosas?
-¿No disfrutaste?
-No. Sin dudas. Me pasó constantemente. Tendría que haber disfrutado
más de todo esto.
-¿Fue autoexigencia?
-Demasiada. Debí haber disfrutado más de los lugares en los que estuve.
Hoy lo hago. 

jueves, 7 de septiembre de 2017

LA INFAMIA DE LAS MIRADAS... -- Idea Blog la Otra

 Esta es la foto que nos recorre a todos de Santiago, la de su mirada, tierna, amorosa, de preguntas...
Este es el dibujo de H. Sabat en Clarin, su mirada es el Editorial del diario argentino, el mensaje.
el algo habran hecho, los dos demonios, convertir el reclamo en un hecho de violencia que justifique
la accion represiva.

lunes, 4 de septiembre de 2017

PAPA..., CUENTAME ESA HISTORIA...

Editorial Sudamericana publica la biografía de Jorge Ricardo Masetti, el primer periodista argentino que entrevistó a Fidel y el Che en Sierra Maestra, fundó la primera agencia de noticias contrahegemónica del continente y lideró la vanguardia guerrillera del Che en Argentina. Su cuerpo no apareció nunca. Podría ser el primer desaparecido a manos de la Gendarmería Nacional.

En abril de 1964 desapareció en las montañas de Orán, provincia de Salta, el Comandante Segundo, jefe de la guerrilla guevarista en Argentina. “Que su nombre siga tan ignorado como el pedazo de selva que esconde sus huesos era previsible para Jorge Ricardo Masetti. Periodista, sabía cómo se construyen renombres y se tejen olvidos. Guerrillero, pudo presumir que si era derrotado el enemigo sería el dueño momentáneo de su historia”, escribió Rodolfo Walsh en el prólogo de Los que luchan y los que lloran. El Fidel Castro que yo vi. Ese libro, escrito en apenas cuatro meses, consagraría a Masetti como uno de los mejores cronistas de guerra del siglo veinte. A los 27 años, fue el primer periodista argentino que entrevistó a Fidel Castro y al Che Guevara. Trabajaba en radio El Mundo y, para hacer su reportaje —“la mayor hazaña individual del periodismo argentino”, en palabras de Walsh—, subió dos veces en forma clandestina a Sierra Maestra, entremetiéndose entre la maraña de los diez mil soldados enviados por el dictador Fulgencio Batista para aniquilar a los rebeldes.
La experiencia cubana lo marcó a fuego. Ya no alcanzaba con contar la realidad; había, además, que transformarla: “La Habana fue quedando abajo, atrás, pequeña, con sus rascacielos y su cimbreante malecón. Creí que una vez fuera de ella, sin policías secretos, ni chivatos, ni agentes del FBI debajo de las alfombras, me sentiría alegre, satisfecho. Pero no era así. Me encontré dentro de mí con una extraña, indefinible sensación de que desertaba”. Cuando volvió al país, fue a visitar a los padres del Che. Les hizo escuchar en un grabador su entrevista al joven Guevara, devenido comandante del victorioso ejército rebelde en Cuba. Celia de la Serna, la madre del Che, nunca olvidaría ese gesto. Lo acogió como si fuera su propio hijo.
Los Masetti y los Guevara viajaron juntos a Cuba cuando triunfó la revolución. En La Habana, Jorge fundó Prensa Latina, primera agencia internacional de noticias del continente. Entre los periodistas que lo acompañaron, además de Walsh, estaban Rogelio García Lupo, Juan Carlos Onetti, Aroldo Wall, Lenka Franulic, Gabriel García Márquez, Plinio Apuleyo Mendoza, Eleazar Díaz Rangel, Edgar Tríveri y Ángel Boan. El objetivo era competir con los monopolios internacionales de la información. Su lema, el rigor en la información y un profesionalismo sin concesiones: “Las oraciones cortas y desprovistas de palabras innecesarias y la ausencia de toda adjetivación deben ser las características distintivas de las informaciones de Prensa Latina”, establecía el manual de estilo que escribió para la agencia.
A menos de un año de su creación, Prensa Latina ya tenía veinte filiales en América Latina y emitía doscientos despachos diarios. “Nosotros somos objetivos, pero no imparciales. Consideramos que es una cobardía ser imparcial, porque no se puede ser imparcial entre el bien y el mal”, decía Masetti. Lo cual no dejó de traerle problemas, que lo llevaron a una primera renuncia. Pero tendría su revancha: convocado por el mismísimo Fidel Castro, se puso al frente de Prensa Latina en los decisivos días de la invasión a Playa Girón. El 19 de abril de 1961, sentado en su oficina, garabateó con su letra ilegible las palabras que dictaba por teléfono el presidente Osvaldo Dorticós. Apenas cortó la comunicación, corrió al teletipo para transmitir al mundo “la primera derrota del imperialismo”.
Una nueva arremetida de los comunistas lo dejaría definitivamente fuera de la agencia. Pero no permanecería mucho tiempo desocupado: por pedido de Fidel y el Che, viajó a Argelia a contactar a los líderes del Frente de Liberación Nacional. Coordinó el envío de armas a los rebeldes en un barco que regresó a La Habana cargado de huérfanos y heridos de guerra.

A su regreso a Cuba, se incorporó a la milicia. A mediados de 1962, estaba listo para su siguiente misión: liderar la vanguardia del plan insurreccional del Che para América Latina. La experiencia fue efímera y el resultado estuvo muy lejos del esperado: su incipiente Ejército Guerrillero del Pueblo fusiló a dos de los suyos, otros dos desertaron, tres murieron de hambre y otro perdió la vida al caer en un barranco. Sólo dos combatientes llegarían a poder enfrentarse a los gendarmes argentinos.
Masetti desapareció en la selva. El hambre, una amebiosis avanzada y un fuerte dolor en la zona lumbar le impedían caminar. Se quedó en un recodo del río Piedras junto al joven Atilio Altamira, mientras el resto de su tropa iba en busca de víveres. Pero aquellos hombres murieron o fueron capturados y nadie volvió para auxiliarlo. “Masetti no aparece nunca. Se ha disuelto en la selva, en la lluvia, en el tiempo. En algún lugar desconocido el cadáver del Comandante Segundo empuña un fusil herrumbrado”, escribió Walsh.
En 1966, un capataz de la zona encontró dos esqueletos que coincidían con las características de los guerrilleros desaparecidos. Uno estaba atado a un árbol, llevaba un Rolex colgando de la muñeca, restos de barba cobriza y varios impactos de bala. De su testimonio se deduce que Masetti habría sido fusilado por la Gendarmería Nacional. “Maldito… maldito… hijo de perra… fusílenme… fusílenme… Durante días y noches grité lo mismo. Durante días y noches anhelé esa muerte que se nos había dejado pispear. Durante días y noches me revolqué maldiciendo el momento perdido. Porque sé que ahora ya no tengo más valor. Que no me mataré solo… que ya nada puedo hacer por nadie ni por mí…”, había escrito en su obra dramática La noche se prolonga.
El cuerpo de Jorge Ricardo Masetti, el Comandante Segundo del EGP, nunca apareció. 
Esta es su historia.Hernán Vaca Narvaja:
 Masetti, el periodista de la revolución.
Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2017. 384 páginas.

EL DAÑO DEL MODELO... -- blog de Jose Ruben Sentis

...en la producción de indumentaria

El gráfico que nos acerca el Centro de Estudios de Políticas Públicas muestra la caída de la producción textil desde el primer semestre del 2015 al 2017 y al aumento en el mismo período de las importaciones del rubro.
Además nos enteramos por los datos de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, que las importaciones en toneladas del sector crecieron 40,3% entre junio de 2017 y el mismo mes de 2016. A ello se agrega que en los comercios minoristas del rubro, la venta de ropa retrocedió 2,5% entre julio 2017 y julio 2016.

Macri y su política pastoral

PARECEN QUE ALGUNOS QUIEREN PERDER -- de Nestornautas


Hace poco decíamos acá que luego de las PASO el dispositivo de medios oficiales había comenzado la operación “Los gobernadores del PJ prefieren que Cristina pierda en octubre para sacársela de encima”; que va de la mano del famoso asunto del “techo” electoral que CFK no puede perforar, y que de ese modo insistir en su candidatura conduciría al peronismo a otra derrota en el 2019.

Como colateral, apareció en estos días el “operativo retorno” de Massa al PJ luego de su papelonazo electoral, perpetrado cuando se había propuesto -de la mano de Margarita Stolbizer- “frenar a Cristina”. Y para su retorno, Massa elegiría ofrecerse a los gobernadores como un prospecto de presidenciable capaz de “superar el techo” de Cristina.

Dejemos de lado por un momento analizar si todo esto tiene algún viso de veracidad, o simplemente se trata de operaciones de prensa, para analizar que lógica tiene.

Los gobernadores del PJ (aun los que ganaron en las PASO, o hicieron una buena elección) tienen por estas horas cuestiones más urgentes de las que ocuparse: Macri les está metiendo el dedo en el culo con el reclamo de Vidal en la Corte por el fondo del conurbano, mientras los apura con una proyecto de reforma tributaria en el que deberían resignar el cobro de Ingresos Brutos, el principal impuesto propio de todas las provincias.

Si no saben ver en ese movimiento de pinzas que el gobierno leyó los resultados de las PASO como un espaldarazo a su gestión y por eso decidió ir por ellos, la “distracción” podría serles fatal.

Pero volvamos a Massa y a Cristina: el tigrense viene hace cuatro años en constante declive electoral, corroborado ahora en territorio bonaerense: perdió dos de cada tres votos que cosechó en el 2013, y hasta vio amenazado su propio terruño a manos de “Cambiemos”; y todo lo que armó en el interior se le está cayendo a pedazos.

Lo cual impone una digresión: en el interior Massa armó junto con “Cambiemos” para ganarle al peronismo (como en Tucumán, Mendoza, Jujuy y Corrientes, aunque ahí está volviendo sobre sus pasos), o por afuera restándole votos (en casi el resto de todas las demás provincias). Es decir que si la cosa viene de hacer un cásting de candidatos que no hagan perder al PJ, por ese lado irían mal rumbeados.

Veamos mientras tanto lo que pasa con Cristina: es tan cierto lo del “techo” (en el sentido de las dificultades del kirchnerismo para ampliar su voto potencial), como que CFK es la que tiene más votos lejos -por escándalo- en el peronismo, tanto que en Buenos Aires le ganó 7 a 1 al sello del PJ “oficial” que le regaló a Randazzo.

Una condición que conservará aun perdiendo en octubre a manos de “Cambiemos”, porque no asoma en el horizonte nadie capaz ni siquiera de arrimársele, y eso no es su culpa: CFK sigue parada en un núcleo duro de los votos más fieles y constantes de todo el sistema político argentino (sin distinción entre oficialistas y opositores), y los tiene no solo por lo que hizo cuando le tocó gobernar, sino por mantenerse firmemente enfrentada a Macri, desde el primer minuto de su gobierno.

Por el contrario, los que se le arrimaron con la intención de negociar “pactos de gobernabilidad” y le prestaron su apoyo para obtener leyes clave en el Congreso, por regla general, perdieron y retrocedieron claramente en espesor y volumen político. Tanto que no pueden condicionar a nadie, ni conducir a casi nadie.

Si algo define y caracteriza al peronismo es el pragmatismo, y la vocación de poder. Así las cosas ¿es pragmático y razonable insistir en sacar de la cancha a la figura política con mayor apoyo social de toda la oposición, acaso no quieren ganar y volver al poder?

¿O tienen ganas de seguir perdiendo con tal de sacársela de encima a CFK, creyendo que después de eso Macri no va a ir por ellos y va a enterrar el hacha? ¿Qué les hace pensar que de acá al 2019 las grandes tendencias que no cambiaron en estos dos años –la perduración de Cristina, el declive de Massa- van a cambiar, de modo que uno pase a valer más que la otra, y sea la llave del triunfo? 

LA NACION AVISA EL CURSO PROBABLE...

AMIA, sin fondos para investigar




LUNES 04 DE SEPTIEMBRE DE 2017

Aprincipios del mes pasado se cumplieron 37 años de la llamada "Masacre de Bolonia". El sábado 2 de agosto de 1980, una bomba estalló en la estación de trenes de esa ciudad italiana. Murieron 85 personas y más de 200 resultaron heridas. Los escombros no habían sido removidos aún cuando el gobierno de turno comenzó a lanzar acusaciones sin pruebas, mientras sus servicios de inteligencia enchastraban la investigación, con la ayuda de jueces, políticos, policías, periodistas y hasta banqueros que aportaron lo suyo para encubrir la verdad.
Con el trazado del paralelo entre la Masacre..., y el Atentado de la Amia,
La Nacion piensa en el destino de la causa, seguramente, el que menos jode
a los sectores dominantes.
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